Valentín Campa y Arnoldo Martínez, comunistas ilustres

108
Arnoldo Martínez Verdugo y Valentín Campa. Foto: La Jornada

Valentín Campa Salazar y Arnoldo Martínez Verdugo han sido reconocidos oficialmente como personajes ilustres de la Historia de México.

Su llegada a la célebre Rotonda simboliza el reconocimiento a una vida entera de lucha al servicio de los trabajadores, del pueblo, de la democracia, de la libertad, y hay que decirlo expresamente, de la lucha por el comunismo en México.

El presidente Andrés Manuel López Obrador encabezó el homenaje a Valentín Campa Salazar, activista ferrocarrilero y fundador del Partido Socialista Unificado de México, en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón de Dolores de la Ciudad de México.

Valentín es nuestro Ghandi, nuestro Mandela, luchador incansable, incorruptible, indomable. Siempre presente, siempre adelante. No era partidario de la no violencia; estaba en contra de la violencia de clase, de la violencia de la burguesía, de la violencia del imperialismo.

Arnoldo fue el organizador paciente, tranquilo, laborioso, educador de generaciones de luchadores, siempre enfrentado al poder, avanzaba tranquilo construyendo y aprovechando espacios y coyunturas. Silencioso y discreto, hábil tejedor de sindicatos, de estructuras de partido, de alianzas. También fue víctima de la intolerancia oficial y de la represión.

Valentín fue nuestro primer candidato a la presidencia de la República, sin registro, todavía perseguidos, todavía enfrentados a un poder hegemónico y arbitrario que se creía dueño del país y dictaba las reglas a su capricho y conveniencia.

Valentín fue el único candidato de la coalición de izquierda integrada por cuatro organizaciones sin registro, el partido comunista mexicano, el partido socialista revolucionario, el partido del pueblo mexicano y el movimiento de acción y unidad socialista.

Arrancamos su campaña en Acapulco con una muy buena presencia, aunque entre el público había cientos de soldados y guaruras, y los helicópteros del ejército nos sobrevolaban en abierta provocación. De ahí a recorrer el país, sin recursos, con grandes carencias y limitaciones.

Valentín logró mas de un millón de votos que no fueron reconocidos por los sistemas electorales del régimen, pero obligaron a la oligarquía a abrir las puertas de la reforma política. Fue una reforma mínima, limitada, controlada, con grandes temores y manipulaciones, con la prensa de la época, corrupta y mentirosa; sin embargo, muy escasas excepciones fueron de gran ayuda.

Seis años después, ya con registro electoral, parte de la coalición de izquierda se fusionó en partido socialista unificado de méxico y llevó a Arnoldo Martínez Verdugo como su abanderado.

Arnoldo fue el primer candidato de izquierda a la presidencia de la república en participar con registro legal autorizado por el sistema. Desde esos años, el avance de la izquierda mexicana y sus triunfos electorales fueron parte fundamental en la historia de éxitos alcanzados hasta la fecha.

Valentín fue el dirigente ejemplar; siempre en la lucha, abnegado, reconocido, heroico. Un símbolo.

Arnoldo el dirigente maduro, discreto, modesto, incansable, con gran presencia internacional.

Junto a ellos estuvieron otros grandes dirigentes de la lucha por el socialismo, organizadores de obreros y campesinos: Alejandro Gazcón Mercado, Othón Salazar, Ramón Danzós Palomino y cientos, miles más.

Los triunfos electorales posteriores alcanzados por organizaciones de izquierda dieron origen a diversos oportunismos y se perdió gran parte de la militancia consciente, organizada, con visión y proyecto histórico, que durante décadas se había construido lentamente en las diversas corrientes y agrupaciones políticas.

Hoy lo más valioso de las aportaciones de este periodo han encontrado acomodo y participación en Morena, pero un gran número de valiosos luchadores siguen apartados del proceso y es necesario reincorporarlos para contribuir a la consolidación de una gran estructura políticamente sólida que sepa responder a los nuevos retos.

El reconocimiento histórico de Valentín y de Arnoldo marca claramente los nuevos tiempos que vivimos. Es la visión, el coraje, la honestidad política de Andrés Manuel, la que hace este diferencia.

Son muchas las páginas revolucionarias escritas durante tantos años de lucha contra los gobiernos represores de los años cincuenta, sesenta y setenta, así como en la lucha política y social para desarrollar aparatos de conciencia política que contribuyeran en la lucha por el socialismo, por la libertad y por la justicia, contra el imperialismo, por la solidaridad entre los pueblos.

El reconocimiento a Valentín y a Arnoldo rinde homenaje a miles de luchadores que dieron su vida en este proceso.


Arturo Salcido Beltrán, diputado federal por el Partido Comunista Mexicano 1979-1982

5 Shares

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí