Rubén Darío, poeta de Centroamérica

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El poeta Rubén Darío nació el 18 de enero de 1867 en San Pedro de Metapa, hoy Ciudad Darío, Matagalpa, Nicaragua.

Fue el primer hijo de Manuel García y Rosa Sarmiento, primos de segundo grado. 

Estudió con los jesuitas expulsados de Guatemala, en la Iglesia de la Recolección de León.

A los 13 años publica sus primeros poemas en el Diario El Termómetro. A los 14 se trasladó a Managua donde trabajó como secretario en la Biblioteca Nacional. En ese entonces era llamado el “poeta-niño”. 

A los 15 años conoce a Rosario Emelina Murillo, con la que pretende casarse. Amigos y familiares para evitar el matrimonio le embarcan para El Salvador. Pocos meses después regresó y reanuda su noviazgo, con quien en su obra Azul llamó “garza morena”.

Con apenas 19 años, en 1886, viaja a Santiago de Chile, donde publicó su primer gran título: Azul (1888), libro que llamó la atención de la crítica.
De regreso a Managua contrajo matrimonio con Rafaela Contreras Cañas el 21 de junio de 1890; quince meses después nació su primer hijo, y en 1893, falleció su esposa durante una operación quirúrgica.

Rubén Darío, viudo y, borracho y a punta de pistola, el 8 de marzo de 1893, se casa a la fuerza con Rosario Emelina, cuyos dos hermanos militares le tendieron una trampa. Andrés Murillo le acusó de faltar al honor de su hermana, Darío lo niega pero todo estaba preparado: cura y testigos. La pareja viajó hacia Argentina, aunque ella regresó embarazada desde Panamá poco tiempo después.

Mientras el poeta reside en Buenos Aires ejerciendo el consulado de Colombia, nació su hijo Darío Darío, quien murió de tétanos al mes y medio por cortar su abuela Mercedes el cordón umbilical con unas tijeras sin desinfectar.
En el año 1892 viajó a España como representante del Gobierno nicaragüense para asistir a los actos de celebración del IV Centenario del descubrimiento de América. Tras viajar por distintos países, residió en Buenos Aires, donde trabajó para el diario La Nación. En 1898 regresa a España como corresponsal y alterna su residencia entre París y Madrid, donde en 1900, conoce a Francisca Sánchez, mujer de origen campesino con la que se casó por lo civil y tuvo cuatro hijos, de los cuales solo uno sobrevivirá, Rubén Darío Sánchez, “Guincho”. Con ella convivió hasta casi el final de sus días.

Enfermo en la capital de Guatemala, llegó Rosario Emelina para acompañarlo de regreso a su país, donde se dice que le atendió desde el 4 de julio de 1915, al 6 de febrero de 1916, fecha en la que Rubén Darío falleció en León.

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