Gracias al movimiento obrero organizado que surgió con la Revolución Mexicana, los trabajadores de nuestro país iniciaron la lucha para obtener derechos que se establecieron desde la Constitución de 1917 y que actualmente persisten, en importante medida, por la existencia de la Casa del Obrero Mundial. 

Este año, la antigua casona ubicada en el barrio de Tepito, cumplirá 108 años de existencia. 

Sobre el valor histórico y social de este recinto, conversa en entrevista para Regeneración su secretario general, Herlindo Alberto Robles Pérez

“La primera gloria de la Casa del Obrero y que se sigue manteniendo, es la marcha del 1 de Mayo, que es el paro de labores con goce de sueldo a que tenemos derecho los trabajadores”. 

El lema de la Casa del Obrero en el pasado era: “Ni amo ni Dios”; sin embargo, actualmente –dice el Lic. Herlindo– tienen otra frase que los identifica: “Salud y revolución social”.  

Con el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, consideró el licenciado Herlindo, se lucha por terminar con los contratos injustos para los trabajadores. 

Foto: Regeneración. Casa del Obrero Mundial.

Como ejemplo de lucha por los derechos laborales, Robles Pérez mencionó la propuesta del senador de Morena, Napoleón Gómez Urrutia, de eliminar las contrataciones bajo el modelo outsourcing.

Asimismo, subrayó el protagonismo de los sindicatos para, junto con la dirección del presidente y el impulso de personajes políticos como la presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, seguir una misma meta: “la Cuarta Transformación; elevar la calidad de vida de los trabajadores; terminar con la impunidad y acabar con la corrupción”. 

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