Julio Antonio Mella, revolucionario cubano

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Julio Antonio Mella sabía que lo matarían por la espalda, le había advertido a su pareja, la fotógrafa ítalo-mexicana, Tina Modotti.

Faltaban dos meses para que mella cumpliera 26 años cuando fue asesinado en México, el 10 de enero de 1929.

Las últimas palabras del líder cubano fueron: “Muero por la Revolución”. Al decir de Fidel Castro, Mella tuvo una vida breve, dinámica y profunda. Fue precursor de las ideas marxistas en América Latina, fundó la Federación de Estudiantes Universitarios en diciembre de 1922 y el Partido Comunista de Cuba en agosto de 1925.

Mella nació el 25 de marzo de 1903, hace ahora 117 años. Fue el líder del movimiento de Reforma Universitaria.

La honestidad de Julio Antonio Mella lo llevaron a hacer una constante autocrítica del propio partido que fundara y enfrentó acusaciones dentro y fuera de esta organización.

Sus primeros trabajos periodísticos aparecieron en la revista universitaria Alma Máter (1922-1923), de la que fue administrador. También se implantó la Declaración de Derechos y Deberes del estudiante, de su autoría, donde se establecía que su deber era divulgar los conocimientos en la sociedad y especialmente entre los obreros. 

Fue director y redactor de Juventud (1923-1925), fundador de la Liga Anticlerical (1924) y de la sección cubana de la Liga Antiimperialista de Cuba. La Liga, inspirada por la Internacional Comunista, sería un instrumento fundamental para la aplicación creativa de las ideas leninistas en los países coloniales y dependientes. Julio Antonio llegaría a convertirse en el máximo orientador de la organización en toda Latinoamérica. En este mismo año ingresa en la Agrupación Comunista de La Habana y desde ella despliega un trabajo muy activo entre el proletariado. 

En 1924 publicó un folleto titulado Cuba, un pueblo que nunca ha sido libre, dividido en varias partes: «El imperialismo yanqui ha sido siempre enemigo de la independencia de Cuba», “La soberanía de Cuba ante el Derecho Político”, “La Enmienda Platt”, y “Otras manifestaciones del dominio yanqui en Cuba”. 

Es reconocido como el más auténtico líder estudiantil que hasta ahora ha producido Cuba.

Llevó a cabo una sonada huelga de hambre de 19 días contra Machado. Obligado a marchar al exilio, formó parte del Comité Central del Partido Comunista Mexicano y colaboró con el periódico El Machete.

Al ser asesinado, en compañía de la italiana Tina Modotti, se aprestaba a regresar a Cuba para combatir a quien calificara con justeza “El Mussolini Tropical”, por las ideas de corte fascista de Gerardo Machado.

Pero también Mella fue un hombre de pensamiento. Comunista convencido de que el socialismo era el futuro de la humanidad, se dedicó a combatir las lacras que existían en la república neocolonial.

Realizó la primera enseñanza en varios colegios católicos en La Habana., viaja a Nueva Orleans y se alista a las fuerzas armadas estadounidenses a los 14 años, posteriormente un amigo de su padre logró sacarlo del ejército y viaja de regreso a Cuba, donde ingresa a la Academia Newton, donde conoce al poeta Sanvador Díaz Mirón quien le hizo descubrir el ideario del fundador del Partido Revolucionario Cubano.

En México descubre la doble moral imperialista cunado declaraba el panamericanismo y la democracia, al mismo tiempo que mantenía sus tropas en Nicaragua, Haití y República Dominicana, lo cual le permite precisar quién es el enemigo.

El 16 de junio de 1925 fundó junto a Carlos Baliño el Partido Comunista de Cuba. 

En 1925 funda el Instituto Politécnico Ariel junto con Alfonso Bernal del Riesgo y se encuentra entre los primeros fundadores del primer partido marxista-leninista cubano en unión de Carlos Baliño siendo el primer secretario de organización que tiene del mismo. 

En 1926 fue expulsado de la Universidad de La Habana por sus acciones revolucionarias y de rebeldía, siendo además detenido por las autoridades, en la cárcel se declara en huelga de hambre. El Comité Pro-Libertad de Mella inicia una campaña para liberarlo, la presión nacional e internacional se hace sentir, y se le libera el 23 de diciembre del propio año, se embarca entonces rumbo a Honduras. 

Julio Antonio Mella se exilia en México y se vincula al movimiento revolucionario continental e internacional del que es nombrado secretario general posición rectora desde la que establece contacto con los revolucionarios y demócratas de toda la región e impulsa las actividades preparatorias para un evento internacional. Colabora en los periódicos Cuba LibreEl LibertadorTren BlindadoEl Machete y Boletín del Torcedor. Pronuncia conferencias, pública críticas sobre el muralismo mexicano.

En febrero de 1927, Mella asiste al Congreso Mundial contra la opresión colonial y el imperialismo, celebrado en Bruselas, en él contacta con los revolucionarios y luchadores anticolonialistas de 37 países y 137 organizaciones progresistas del mundo.

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