El fantasma de Pinochet

237
Foto: TeleSur

Cientos de personas se concentraron frente al Palacio de los Tribunales de Justicia de Chile para exigir sanciones para los responsables de las muertes y torturas de agentes del Estado contra los detenidos en las protestas de los últimos días.

La movilización había sido convocada por asociaciones de familiares de desaparecidos, presos y ejecutados políticos de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), federaciones de estudiantes, sindicatos, asociaciones de defensa de los derechos humanos, organizaciones feministas y colectivos LGBT+.

Frente a la puerta de la sede del Poder Judicial de Chile, que estaba custodiada por una valla de carabineros, los manifestantes llegaron con siluetas de color verde y negro que simbolizaban a las 20 víctimas mortales que dejaron los disturbios acontecidos a nivel nacional desde el pasado viernes.

Al menos cinco de esas víctimas perecieron por acciones de agentes del Estado, tanto militares como carabineros, según pudo constatar el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).

La protesta también tiñó de rojo las fuentes que se encuentran en la Plaza de la Justicia como metáfora de la sangre que se ha derramado en las manifestaciones, pues hay registro de más de mil heridos, de los que prácticamente la mitad son por armas de fuego.

A la convocatoria también se sumó Amnistía Internacional (AI), que desde este lunes tiene una misión en el país para observar y reunir evidencias de las posibles violaciones a los derechos humanos cometidas en el contexto del “estado de emergencia” que el presidente Sebastián Piñera decretó para desplegar militares en las calles. 

La organización internacional desplegó una gran pancarta con la frase “Presidente Piñera, defensores de los derechos humanos vigilando”.

Frente a los carabineros, los manifestantes exhibieron también letreros: “En Chile violan los derechos humanos”, “Cárcel a los criminales de lesa humanidad ahora” y “Fin a la impunidad por torturas y muertes en Chile”.

Otros portaban el listado de los 20 fallecidos durante las protestas, entre los que hay tres peruanos, dos colombianos y un ecuatoriano.

También gritaron consignas como “violencia sexual, terrorismo estatal” y “las fuerzas armadas, matar a los chilenos no es su deber”.

Además de los homicidios, también existen denuncias de violencia sexual, torturas, palizas y detenciones irregulares practicadas por las fuerzas del orden.

Chile vive la mayor ola de protestas sociales de su era democrática, que llegaron a su máxima expresión en la manifestación que congregó el viernes a 1.2 millones de personas en la Plaza Italia, de Santiago.

Las demandas son mejores salarios y pensiones y precios más justos para la luz, el gas, la educación universitaria, los servicios de salud y los medicamentos, pero ahora también la salida del presidente Sebastián Piñera y una nueva constitución que cambie el modelo económico neoliberal.

Para calmar el descontento popular Piñera aceptó hacer cambios en su gobierno y entre ellos prescindió del Ministro del Interior Andrés Chadwick, quien hasta ahora no se había hecho responsable de las actuaciones de los carabineros.

0 Shares