Desinformación habitual

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Cuando existe la desinformación como método sistemático de contacto informativo con la población, la percepción de la realidad de la población es fragmentada, dispersa y da lugar al rumor y la especulación como forma de credibilidad aunque carezcan de legitimidad.

El rumor y la especulación se han nutrido sustancialmente, en los últimos años, de las redes sociales, que también tienen su lado democrático de la información real. Cualquier información puede ser cierta, apareciendo en las redes. Las redes son instrumentos democráticos que pueden cuestionar, pero también difundir los rumores y las especulaciones.

La desinformación ha actuado en México desde hace muchos años, más de un siglo. Se conforma de la combinación de intereses de una clase política asociada con medios dispuestos a hacer negocio de una mercancía llamada información. Las ventanas de los medios que se colocaron frente a los mexicanos no le sirvieron para conocer la realidad.

En medio de una permanente esquizofrenia del poder, donde los funcionarios públicos hablaban de un progreso ficticio y de una democracia inexistente. Un desarrollo que beneficia a unos pocos y una democracia que el poder vicia hasta convertirla en un híbrido sistema político más cercano  a la dictadura que a la democracia.

La desinformación se convirtió en un extenso boletín de prensa que no se atrevía a cuestionar al poder y forzaba la admiración al funcionario público, desde los reflectores del culto a la personalidad. Se les solía llamar autoridad desde los medios. 

Llegó el momento en que los burócratas de altos vuelos eran inalcanzables, casi dioses que desconocían la problemática de la sociedad, pero que cobraban por supuestos beneficios para ella.

La desinformación servía para hacer de seres de carne y hueso –más cercanos a los parásitos–, deidades que decidían el destino del país. Mientras la sociedad creía tener una idea vaga de esas figuras que debían ser admiradas y respetadas por inercia. Se sabía de sus corruptelas pero se interpretó como una conducta propia de su actividad.

Así la desinformación fue tomando forma adaptándose a todo este tipo de anomalías y su tarea consistía en hacerlas naturales, propias de una actividad para la que no todo ser humano está preparado, sólo los elegidos, pero no elegidos democráticamente sino por designación directa de otros similares, que al nombrar fortalecían una clase social, una élite cada vez más cerrada, más hermética, más selectiva, exclusiva.

La alta burocracia crecía en poder, pero se reducía en número de miembros. Se crearon membresías como parte de un derecho adquirido de facto, pero cada día más lejano a la legalidad. De todo esto, la desinformación retomaba sus esencias para lanzarlas como hechos consumados a los medios. Impunemente desde luego.

Al desenmascararse la desinformación los medios se quedan sin mitos y sus pocos insumos los vuelven trincheras del resentimiento que envueltos en una crítica permanente, no siempre verídica, no siempre sustentada. Con la intención de convertirse en contrapeso de un gobierno que gana en las urnas de forma aplastante se vuelve oposición.

Su trayectoria desconoce desde el inicio su responsabilidad histórica es muy diferente a la de otros países. Desconocen cualquier referencia de su deambular como informadores, porque nunca tuvieron una auténtica función social. Eran empresas en busca de publicidad y, de paso, informaban.

La desinformación cobra ahora sus consecuencias con una sociedad fragmentada en su visión e interpretación de una realidad que prefiere ver con sus propios ojos y no dar crédito a los medios.

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  1. Muy buen punto de vista. Por eso yo trato antes de subir una nota confirmarla, para no caer en eso que criticamos de los conservadores golpetear con fakes y en su caso desmentirlas. Y publicar los avances que hace nuestro presidente, en lugar de estar redpondiendole a la oposicion a sus twits y lo unico que logramos es hacerlos tendencia

  2. Medios como televisa,imagen,el universal,excelsior,milenio y otros prostituyen el periodismo (auténtico)deberían juzgarlos como traidores a la patria ya qué son títeres De las lacras como él consejo coordinador empresarial.

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