¿Convulsión o gestación en América Latina?

183

Latinoamérica convulsa extiende la influencia de los gobiernos progresistas a pesar de la sistemática campaña de desprestigio que proviene de Estados Unidos y quiere derribar a Nicolás Maduro en Venezuela y a Evo Morales en Bolivia.

El anuncio de la victoria de Alberto Fernández, en Argentina y el inevitable avance de la izquierda en Colombia, el patio trasero de Estados Unidos en Sudamérica, así como el desgaste de Bolsonaro en Brasil, preocupa a la Casa Blanca.

Desde luego que la embestida intervencionista de Estados Unidos no se detiene, en el caso de Bolivia, quiere evitar que Evo Morales realice un cuarto mandato,  través de la visión miope de la OEA respecto a la legalidad de los comicios que los llevan a realizar un cuarto periodo.

La OEA quiere repetir las elecciones, pero en Venezuela sigue promoviendo al ingenuo Juan Guaidó, a grado tal que lo obligan a decir que una vez que concluya la transición hacia la democracia, es decir, cuando se le entregue el poder, su gobierno respetará las deudas que contrajo el régimen de Nicolás Maduro.

Ahora intenta darle certeza a los empresarios para utilizarlos como bastión en territorio venezolano, donde nadie cree que ese hombrecillo pueda convertirse en presidente de nada.

En el caso de Bolivia, los mineros, campesinos y sindicalistas de diferentes sectores marcharon desde El Alto, ciudad aledaña a La Paz, para defender el resultado de las elecciones bolivianas y denunciar lo que consideran un intento de “golpe de Estado”.

La marcha multitudinaria de los seguidores de Morales llegó hasta el centro de La Paz, donde lanzaron material pirotécnico causando destrozos en varios vehículos y en el mobiliario urbano.

Aunque en la avenida Mariscal Santa Cruz, de La Paz, se registraron enfrentamientos entre los manifestantes y algunos partidarios del contrincante de Evo, el ultraderechista Carlos Mesa, que acudieron a la marcha al grito de “Bolivia, dijo no”, en referencia al supuesto fraude perpetrado en la votación.

La Comisión Económica para América Latina, anunció que el comercio de América Latina registrará una caída en 2019, además de que se ha agudizado el rezago estructural de la región en medio del peor desempeño del sector a nivel global desde la crisis financiera de hace una década.

La Comisión en su informe “Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe 2019”, en la Ciudad de México, a través de su secretaria ejecutiva, Alicia Bárcena, advirtió que la región cerrará este año con una caída del 2,0 y 3,0 por ciento para el valor de las exportaciones e importaciones, respectivamente.

“La desaceleración del comercio en 2019 se profundiza de manera muy drástica (…) y éste es el peor desempeño que ha tenido el comercio mundial desde la crisis”, dijo Bárcena.

Por su parte, del lado de los países que se resisten a tomar en cuenta a la población como es el caso del chileno, presidente Piñera dijo que no descarta una nueva Constitución, como parte de las reformas estructurales, para solucionar la crisis social.

El mandatario respaldó la actuación represiva de los  carabineros durante las manifestaciones, sosteniendo que una de las prioridades es reguardar el orden público e indicando que el Gobierno no tiene nada que ocultar en materia de derechos humanos.

Piñera, con argumentos de más de medio siglo en América Latina, hizo hincapié en que los carabineros arriesgan muchas veces sus propias vidas e integridad física para resguardar “la nuestra”.

“Para este gobierno y para Carabineros de Chile los derechos humanos son un compromiso inquebrantable”, indicó.

Maduro denunció la existencia de planes desestabilizadores “de sectores de la derecha”, con la finalidad de impedir el normal desarrollo del calendario escolar 2019-2020. 

Por su parte, en Colombia, Estados Unidos quiere evitar el irreversible avance de la izquierda en su país a través de inversión extranjera.

Más de 480 millones de dólares en inversiones a corto y mediano plazo para el desarrollo de siete proyectos fueron anunciados en el “Colombia Investment Summit”.

Entre esos proyectos se encuentra el de la multinacional productora de aguacate Hass, Camposol, que invertirá 150 millones de dólares para fortalecer su operación en Colombia, y el del Grupo Pegasus, fondo de inversión de capital argentino con proyectos en hotelería e industria de cosméticos, que invertirá 20 millones de dólares en Colombia.

Más de 500 inversionistas provenientes de 47 países, principalmente Estados Unidos y sus aliados, participan en “Colombia Investment Summit”.

América Latina dentro de poco no tendrá gobiernos incondicionales  a Estados Unidos. Habrá pueblos con conciencia histórica y mandatarios que obedezcan a sus habitantes.

1 Shares

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí