¡Ay Urzúa! Qué bueno que te fuiste

190

El exsecretario de hacienda, que no existía antes de este gobierno, se empeña en existir ahora que ya dejó de existir.

Se dedicó, en su breve espacio, a defender políticas neoliberales en un gobierno que lo contrató para que lo ayudara a combatir esas políticas.

Sabemos que muy pronto chocó de frente con todos; sus propios colaboradores y alumnos
se fueron distanciando de él porque estaba tirando pal monte, en contra del proyecto de política económica de Andrés Manuel, defendiendo las mismas posturas de gobiernos del prian.

Y se fue, o lo fueron, pero pintó su raya y tiró los bártulos. Al retirarse marcó diferencias y señaló desacuerdos. Guardó silencio un rato pequeño y acaba de presentarse como articulista en un importante diario nacional.

Desde el primero de tres artículos muy pequeños, muestra sus ganas de pelea; ha publicado dos pero dicen muy pobremente lo mismo. Tal vez está midiendo el terreno o calentando motores, pero básicamente, en el primer artículo dice tres cosas:

  1. Bajo el anuncio de nubarrones señala
    a), que el crecimiento económico será bajo,
    b), que el gasto de gobierno cerrará con deficit, y
    c), que el peso de la deuda seguirá siendo alto.
  2. Que el presupuesto es escaso y se irá en gasto social, pensiones y pemex, y,
    ahí enseña el rabo.
  3. Propone reducir las pensiones y el gasto social, igual que macri y bolsonaro (neoliberalismo acentuado); este tercer punto apenas lo esboza en el primer artículo
    y ya se atreve a soltarlo en el segundo.

Del primer punto, a) nadie esperaría que este gobierno resolviera el problema de la deuda en un año, ni en todo el sexenio, pero se avanzará en ese esfuerzo; b) lograr mejores tasas de crecimiento económico depende de varios factores, el más elemental es que la economía mexicana, dependiente de la norteamericana porque así lo impusieron los gobiernos títeres neoliberales, tardará en alcanzar algunas líneas de desarrollo económico propias; c) el déficit público se corregirá con un manejo responsable y eficiente de la deuda, con austeridad republicana y con manejo honesto de las finanzas públicas y de la administración.

Como economista neoliberal no es extraño que Urzúa esté en contra de medidas que intentan paliar la pobreza, ni en contra de las prestaciones laborales, incluida la jubilación; lo que resulta extraño es ¿qué hacía en el gabinete de AMLO? Qué esperaba lograr incrustado en un gobierno en el cual él sabía que no tenía nada en común.

Sus artículos no dejan nada, ni siquiera material para el análisis; sólo queda la seguridad de que fue un mal compañero de viaje.

0 Shares